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No tiene redes sociales ni tatuajes y está casado con una cirujana hace 10 años: la historia de amor del jugador de una selección temible
Rodrigo “Rodri” Hernández y Laura Iglesias mantienen un bajo perfil y son una de las parejas más consolidadas del fútbol español
En la lista de los 26 jugadores que Luis de la Fuente eligió para representar a España en la Copa Mundial de la FIFA 2026 hay un futbolista que no tiene redes sociales, ni tampoco tatuajes, que se graduó de la universidad y recibió el Balón de Oro por ser el pilar del mediocampo del Manchester City y la pieza fundamental que llevó a su selección a ganar la Eurocopa 2024. ¿Quién? El capitán, Rodrigo “Rodri” Hernández Cascante. Una de las cosas que lo caracterizan, además de su ética de trabajo y su dominio del balón, es su bajo perfil. Se sabe poco y nada de lo que hace fuera de la cancha. De hecho, él mismo se definió como “un bicho raro”. Pero sí hay una certeza: desde hace casi una década, en su vida lo acompaña Laura Iglesias, la médica cirujana que le robó el corazón en la residencia para estudiantes de la universidad y se convirtió en la persona más importante de su vida. “Quería dar las gracias, en primer lugar, a la persona más importante que tengo hoy en día, que es mi novia, Laura, que justo hoy hacemos ocho años nos conocemos, es nuestro aniversario. Sin ti este camino no hubiera sido el mismo, así que muchas gracias”, dijo Rodri el 28 de octubre de 2024 cuando subió al escenario a recibir su Balón de Oro y el Théâtre du Châtelet de París, Francia, se llenó de aplausos. Mientras una cámara lo apuntaba a él, la otra estaba fija en el asiento de la platea ocupado por Laura Iglesias, quien miraba con cariño y amor, pero sin dejar que la emoción la invadiera por completo. Porque esa es la dinámica que eligieron como pareja para preservar su relación en un mundo en el que muchas veces el ruido externo es demasiado ensordecedor.Un jugador emblema... y licenciado en Administración Hay algo que pocos saben sobre el madrileño de 29 años: en 2014, a la par que daba sus primeros importantes pasos en el fútbol español, primero con las juveniles del Atlético de Madrid y luego con el Villarreal, se inscribió en la Universidad Jaime I de Castellón, al este de España, donde estudió Administración y Dirección de Empresas, título que recibió en 2021. “Esos fueron los años más divertidos de mi vida. No sé por qué, pero cuando volví a la universidad mi mente se desconectó por completo. La universidad me ayudó a relativizar la presión del fútbol”, dijo el futbolista en una entrevista con The Players Tribune. “Y a los ojos de mis profesores, yo era solo ‘uno más’. En España, la universidad es la universidad. Estás allí para estudiar. Así que cuando estaba en mi pequeña habitación con mi computadora, podía concentrarme tanto en lo que estaba haciendo que literalmente me olvidaba de todo lo demás”.Pero allí no solo estudió, sino que en la residencia para estudiantes encontró a Laura, su compañera de vida. “Ella decía: ‘¿Qué hace este tipo acá?’. La conocí cuando estaba en la sub-21 del Villarreal (...) Era un poco tímida, no quería que la gente hablara. ¡Había como 400 personas en el mismo lugar!“, dijo él entre risas en un artículo publicado por Manchester City. “Ella estudiaba para ser médica. No le importaban para nada mis presiones futbolísticas. No quería escuchar hablar del empate contra el Celta de Vigo. Ella siempre me ayudó a mantener los pies en la tierra. Me decía: ‘Cálmate, es fútbol’”, dijo Rodri.La fórmula del éxitoUno de los mayores obstáculos que debieron enfrentar fueron la distancia y sus demandantes agendas. A medida que la relación prosperó, la carrera deportiva de Rodri despegó en 2019 cuando fichó para el Manchester City y los viajes se volvieron una constante en su vida. Paralelamente, Laura estaba enfocada en su formación de médica cirujana, por lo que acompañarlo en todos los partidos no era una opción. Si bien esto en muchos casos puede ser un problema, ellos encontraron la forma de sortearlo, porque realmente querían que su relación funcionara. Rodri contó en la entrevista con The Players Tribune que Sergio “Kun” Agüero y Nicolás Otamendi se burlaban de él todo el tiempo, tanto por su ropa como después de cada partido; independientemente del resultado, se subía al micro y hacía una videollamada con su novia: “Cuando ganábamos, no había problema, porque los chicos estaban haciendo mucho ruido y celebrando, y ellos ni se daban cuenta. Pero cuando perdíamos, yo seguía siendo yo mismo. No tenía filtros. Cuando hablo con mi novia, es como si mi cerebro volviera a la universidad. Vuelvo a ser Rodrigo. Entonces, en el micro reinaba un silencio sepulcral, todos cabizbajos, deprimidos, y yo hablaba en voz alta, diciendo: ‘Sí, la verdad es que hoy lo hicimos un poco mal’; ‘Sí, sí, empatamos’. ‘Sí, estoy enojado… En fin, ¿qué tal tu día?’”. Incluso reveló que los argentinos le llamaron la atención y le dijeron que no podía hablar de esa manera, puesto que Pep Guardiola y el resto del equipo estaban a un oído de distancia. Pero a él no le importó: “Éramos como dos adolescentes. Todos estaban muy molestos. ¡Intentaban sacarme el teléfono! Querían matarme, pero no me importaba. Cuando salgo de la cancha, mi objetivo es siempre mantener los pies en la tierra", aseguró. Una década después, Laura sigue siendo el pilar de Rodrigo. Si bien su posición sigue siendo la de mantener un perfil bajo lejos de la exposición mediática —ella tiene cuenta de Instagram, pero su perfil es privado—, eso no quita que se alienten mutuamente. “Cuando meto un gol, siempre tengo un video de Laura celebrando en casa y lo miro en el vestuario”, contó el futbolista en 2022.Así como lo acompañó durante la entrega del Balón de Oro en 2024 y también en 2023, la médica dijo presente en el Estadio Olímpico de Berlín cuando España le ganó la final de la Eurocopa a Inglaterra y se mostraron enamorados en el campo de juego. Pero también estuvo a su lado en el momento más difícil: cuando se rompió el ligamento cruzado de la rodilla derecha en septiembre de 2024 y se perdió el resto de la temporada. Ahora, de cara al Mundial, donde la Roja es candidata, seguramente también ocupará alguna de las butacas del estadio.