“Vos me pedís que produzca más, yo te digo: ¿por dónde voy a mover lo que produzco?”, se pregunta Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina

La ganadería argentina atraviesa uno de sus momentos de mayor optimismo de los últimos años. Los precios se recompusieron después de una larga etapa de atraso, las exportaciones encuentran mercados demandantes y el negocio recuperó previsibilidad tras años de intervenciones. Para el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, todavía queda mucho camino por recorrer antes de hablar de un verdadero salto productivo.
Durante una charla con Bichos de Campo en el marco de las Nacionales Ganaderas de Corrientes, el dirigente destacó el cambio de escenario que atraviesa la actividad, aunque advirtió que los desafíos ya no pasan solamente por los precios o los mercados. Ahora la discusión se traslada hacia cuestiones estructurales: productividad, infraestructura y financiamiento.
“La verdad que lo que se ve acá y lo que se respira acá en estas Nacionales es optimismo, buen ánimo”, resumió Pino al evaluar el clima que se vive entre los productores.
Según el presidente de la SRA, la ganadería comenzó a recuperar terreno después de años de postergación: “La ganadería que hace ya un año reconvirtió la situación, empezó a recuperar precio, un precio que venía realmente muy demorado en el tiempo. La ganadería se reavivó”, explicó.
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A su criterio, esa recuperación está directamente vinculada con la eliminación de muchas de las restricciones que históricamente afectaron al sector.
“Es un producto que la Argentina de hoy puede producir tranquilamente, sin trabas, sin consecuencias, sin que tu producto es un producto cultural que tiene que estar a disposición de todos y demás. Todas esas cosas durante muchísimos años fueron trabando esta actividad tan noble y tan generadora de arraigo y de trabajo”, dijo el ruralista.
Sin embargo, Pino insistió en que no conviene dejarse llevar únicamente por los valores actuales de la hacienda.
“Hay una recomposición, una reconfiguración del negocio de la ganadería, con un escenario hacia adelante muy provechoso por la sencilla razón que no vas a tener a nadie que te va a empezar a poner trabas, sino al contrario. Tenemos que nosotros, desde la dirigencia, pedir mayores condiciones para poder expresar nuestra capacidad productiva”.
Cuando se le preguntó qué le falta a la ganadería para terminar de despegar definitivamente, el dirigente respondió con una mirada de largo plazo y recordó una paradoja que atraviesa al sector desde hace décadas.
“Mantenemos el mismo rodeo de hace 40 años”, señaló. Y desarrolló una comparación que suele repetir en distintas reuniones del sector.
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“En el año 78 se hizo el Mundial de fútbol acá en Argentina. La cancioncita decía que éramos 25 millones de argentinos con 50 millones de cabezas. Hoy somos 47 millones de argentinos con la misma cantidad de cabezas”.
Para Pino, esa situación no es consecuencia de una supuesta falta de capacidad de los productores, sino del contexto en el que debieron desenvolverse durante años. “¿Eso quiere decir que el productor es malo? No, el productor ganadero es un héroe. Porque seguir produciendo las 3 millones de toneladas de carne en un ambiente donde un día un presidente decía ‘la carne está cara, te cierro la exportación’, otro funcionario decía ‘te dejo exportar, pero estos siete cortes me los dejás acá’, brechas cambiarias obscenas, falta de crédito, intervención de los mercados ganaderos. Con toda esa situación los productores seguimos haciendo 3 millones de toneladas”, enfatizó.
Mirá la entrevista completa con Nicolás Pino:

A partir de ese diagnóstico, Pino considera que el escenario internacional ofrece oportunidades concretas para crecer. Mencionó la demanda sostenida de China, la ampliación de negocios con Estados Unidos y las perspectivas que abre el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
“Un mundo demandante de la carne argentina. No hay límite para poder vender lo que queramos”, sostuvo. Pero aclaró que el crecimiento no debe medirse solamente por la cantidad de animales. “No solo crecer es aumentar cabezas, crecer es aumentar índices productivos”, afirmó también.
Como ejemplo, mencionó los bajos porcentajes de preñez que todavía se registran en algunas zonas ganaderas, como en Corrientes.
En ese sentido, señaló que las actuales relaciones de precios permiten volver a pensar en prácticas que habían quedado relegadas durante años. “Cualquier ecuación que hagas con respecto al valor de un ternero o el valor de una vaca te va a animar a que puedas hacer cosas, suplementar, volver a esa actividad tan noble que se llama recría. Esa es la manera de meter más kilos”.
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Al hablar sobre la posibilidad de aumentar la producción agrícola y ganadera, apareció uno de los temas que, según Pino, comienza a ganar espacio en la agenda pública: la infraestructura. La pregunta fue directa: ¿se puede producir más con la infraestructura que tiene hoy la Argentina? La respuesta también.
“Vos me pedís que yo produzca más, yo te digo: ¿por dónde voy a mover lo que produzco?”.
Para el dirigente rural, el dato relevante es que esa discusión hoy existe, algo que no ocurría años atrás porque toda la energía del sector estaba concentrada en defenderse de las intervenciones y las distorsiones económicas.
“Fijate de dónde venimos. Metidos no solo en derechos de exportación, brechas cambiarias obscenas. Realmente venimos de una ensalada difícil”.
Ahora, según explicó, la conversación se desplazó hacia cuestiones vinculadas al crecimiento. “Estamos hablando de infraestructura, estamos aportando ideas de por dónde ir. Hidrovía, rutas, ferrocarril”. Y junto con la infraestructura, aparece otro factor que considera indispensable para acelerar la expansión productiva: el crédito. “Crecer podés crecer con capital propio, seguro podés. Es un poquito más lento. Bueno, créditos a tasas que sean realmente productivas y que no saques un crédito en el banco y te ayude a fundirte más rápido”.
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Con la ganadería recuperando rentabilidad, mercados internacionales abiertos y una demanda que sigue creciendo, Pino cree que la discusión ya no pasa por remover las trabas que frenaban al sector. El desafío ahora es otro: generar las condiciones para que esa capacidad productiva encuentre cómo expresarse y cómo llegar, finalmente, a los mercados.
La conversación también se trasladó a la agricultura y a la reciente decisión del Gobierno de establecer una reducción gradual de las retenciones para los granos. Pino valoró el anuncio realizado por el presidente Javier Milei y ratificado posteriormente por el ministro de Economía, Luis Caputo.
“Bien el anuncio, bien que el presidente en un año que no es electoral y no hay grandes anuncios lo haya hecho. Está bueno. Marca la tendencia hacia dónde vamos. El camino es por acá”.
De todos modos, remarcó que desde las entidades rurales seguirán reclamando una eliminación más rápida de los derechos de exportación. “Vamos a seguir insistiendo y mostrando que la velocidad con que se logre terminar con el flagelo de las retenciones, ojalá sea lo más rápido posible, porque todo va a redundar en mucha más producción, más facturación para la Argentina y mayor exportación”, indicó Pino.
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