A 40 años: las historias que nunca se contaron del Mundial de México 86

Había un tatuaje escondido en aquel plantel. Pertenencia. Para México ‘86, vestirse de celeste y blanco era un pasaje al desamparo. Ellos lo aceptaron y crearon una causa nacional. Íntima, en miniatura, que luego conquistó a un país. Ese equipo estaba repleto de hombres duros, jugadores que pese a estar bajo sospecha y observados hasta con desprecio, jamás se hubiesen perdonado el delito de deserción. Un 2 de junio, hace 40 años, abrían un camino que antes de fin de mes los honraría con la eternidad. “No sabíamos si seríamos capaces de ganarle a Corea del Sur en el debut, y jugamos la final contra Alemania convencidos de que no la podíamos perder”, alguna vez resumió Jorge Valdano. Probablemente haya sido una de las transformaciones más fabulosas en la historia del fútbol argentino.Y ese viaje, los héroes no lo hicieron solos. Los invisibles, los anónimos, fueron los testigos de una convivencia única, custodios de mil anécdotas. ¿Bilardo tuvo un espía durante el Mundial? ¿Dónde se hacían las compras para evitar un ‘envenenamiento’? ¿Quién fue el sparring que luego sería famoso? ¿Cómo era la rutina de las visitas en la concentración del club América? ¿Quién fue el menottista en el reino de Bilardo? ¿Un cumpleaños en fecha patria cambió el clima interno? El ‘golpe’ que perpetró el presidente Alfonsín, la implacable rutina de cábalas, los turnos del teléfono público y Maradona, claro, Diego. Los sándwiches de mortadela de madrugada, la preparación secreta, los reproches internos y el misterio de Passarella. Todas estas y muchas más historias desde una vereda desconocida. El ayudante de campo de Bilardo confiesa que espiaba rivalesHoy, justo a 40 años del debut con victoria por 3 a 1 sobre Corea del Sur, LA NACION abre su serie vertical “El relato invisible”, un espacio para asombrarse, emocionarse, discutir y también divertirse. En sucesivas entregas, estará disponible en lanacion.com, YouTube y redes sociales de LA NACION durante todo el mes de junio.Serán las voces silenciosas en el grito eterno que conmovió a un país. Las vivencias de los hombres que estuvieron detrás de escena, un paisaje de anécdotas que alumbran revelaciones.La audiencia irá descubriendo a los protagonistas. Esta vez no se tratará de escuchar a Carlos Bilardo, a Jorge Valdano, a Jorge Burruchaga, al ‘Vasco’ Olarticoechea o a Oscar Ruggeri, símbolos para siempre. Serán los incondicionales de la segunda línea, personajes vitales en toda conquista: los que escuchan, los que ayudan, los que aconsejan. Los que sostienen. Ayudantes del cuerpo técnico, administrativos, sparrings, familiares, periodistas… no se trata de aquí adelantar sus nombres. Si su secreto fue pasar casi inadvertidos en el camino a la gloria en el estadio Azteca, será mejor sorprenderse con ellos.Bambino Pons cuenta los detalles jamás contados de México 86Y, además, también se vuelven la voz de los que ya no están, centinelas de la conquista desde otro plano, como el profe Ricardo Echevarría; el doctor Raúl Madero; el masajista Roberto Molina; el utilero Rubén “Tito” Benros; el cocinero Julio Onieva; el jefe de prensa Washington Rivera; el presidente de la delegación, el dirigente Julián Pascual, o el “Zurdo” López, que entonces dirigía al club América, el dueño de las instalaciones donde crecieron los campeones del mundo.Las historias se construyen entre todos, algunos bajo esos reflectores que pueden ser impiadosos, y otros desde el rincón de la discreción. Pero todos son protagonistas, valiosos desde su lugar. Actores en diferentes superficies. ¿Qué jugador se quiso ir de la concentración en pleno Mundial? ¿Qué les prohibió Bilardo hasta el último día? ¿Quién iba a saludar a los árbitros antes de los partidos? ¿Quién trató a Maradona de tramposo después del gol a los ingleses? Los paseos por el centro comercial Perisur y las cenas en la parrilla ‘Mi Viejo’ del “Cabezón” Cremasco, el abrazo que estremeció a Bilardo y su medalla de campeón, la verdadera vuelta olímpica, los periodistas favoritos, el sufrimiento de los padres de Bilardo… LA NACION trae una invitación diferente. La serie vertical “El relato invisible” propone vivir nuevamente la Copa de México ‘86… pero como si se tratara de la primera vez.
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