No va a cambiarle las decisiones de siembra a casi nadie, porque en los hechos la rebaja de retenciones al trigo y la cebada, los dos cultivos que se siembran por estos días, implicará un costos fiscal nimio de menos de 30 millones de dólares, que apenas mejorará los números de cada productor en unos 4 o 5 dólares por tonelada. Pero como marcó Bichos de Campo ayer, es una desprolijidad que iniciado junio no se haya conocido el decreto presidencial que haga efectiva esa medida.
La disminución de 7,5 a 5,5% de los derechos de exportación a ambos cereales fue anunciada por Javier Milei y confirmada por Luis Caputo hace más de una semana y debía implementarse desde el 1° de junio. Era la única medida concreta a adoptar de manera célere, pues para el resto de los cultivos el gobierno propuso un cronograma de reducción de ese tributa que arrancaría recién a principios de 2027.
Desprolijo: Comenzó el mes de junio y no se oficializó el anuncio de rebaja de retenciones en trigo y cebada
Quizás ese fue el problema y sea la causa de por qué la medida no salió publicada ni en el boletín oficial del lunes ni en el de este martes: quedó atrapada en un farragoso decreto sobre retenciones que incluye el resto de los granos y que es muy difícil de redactar, pues irá estableciendo tablitas decrecientes de las retenciones para la soja y el maíz, que además deberían estar condicionadas a la evolución de la recaudación, tal y como anunció el propio Presidente.
O quizás el escenario sea todavía peor y lo que sucede es que el gobierno se está tomando revancha por la tibia reacción del sector frente al anuncio de rebaja de retenciones. El propio secretario de Agricultura, Sergio Iraeta reclamó por los aplausos que no llegaban e la apertura del Congreso de Maizar del pasado miércoles. “Si no le ponemos flow…”, se quejó ante los asistentes.
Lo que no percibió Iraeta es que, justamente, la platea de Maizar está conformada por productores de maíz y sorgo, dos cultivos que fueron postergados -al igual que la soja- y para los cuales el anuncio en realidad es que no habrá rebajas de retenciones para lo que queda de 2026.
“Me llama la atención que no aplaudan”: En una apertura del Congreso Maizar teñida de electoralismo, Iraeta retó a los productores y, en modo “coach”, les pidió actitud y “flow”
Sin dudas, lo que sucedió aquí puede responder a solamente dos situaciones. Por un lado, que Economía está nuevamente improvisando con la prometida reducción de retenciones hasta llevarlas a 0%, como prometió Milei en su campaña electoral de 2023.
La segunda cosa que podría sucede es que los libertarios se equivocaron de Congreso para hacer los anuncios, y por eso ahora demoran la concreción de la medida. Fueron a Maizar a reclamar los aplausos cuando deberían haberlo hecho un par de semanas antes en A Todo Trigo, la cita obligada de la cadena del cereal que convocan los Acopiadores en Mar del Plata.
Agro & Campo
¿Revancha? Ya van dos días de junio, el gobierno demora el decreto para reducir retenciones al trigo y la cebada, y la culpa sería del maíz, que no aplaudió suficiente a Iraeta
No va a cambiarle las decisiones de siembra a casi nadie, porque en los hechos la rebaja de retenciones al trigo y la cebada, los dos cultivos que se siembran por estos días, implicará un costos fiscal nimio de menos de 30 millones de dólares, que apenas mejorará los números de cada productor en uno...