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Coimas en la Andis: ordenan peritar los audios atribuidos a Spagnuolo en los que se menciona a Karina Milei
Lo dispuso el juez Lijo; la defensa del extitular de la Agencia de Discapacidad dice que fueron montados con Inteligencia Artificial; se mencionaban presuntos sobornos en la compra de medicamentos
El juez federal Ariel Lijo ordenó peritar los audios en los que se escucha al exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) Diego Spagnuolo mencionar que supuestamente Karina Milei cobraría el 3% del precio de los medicamentos comprados por el organismo.Spagnuolo, que está procesado en la causa, argumentó que esos audios, que se conocieron por el streaming Carnaval, supuestamente cercano al tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Pablo Toviggino, son falsos y que fueron armados con inteligencia artificial.La causa tramita en el juzgado de Lijo, que está temporariamente a cargo de un juzgado vacante. Antes, ese juzgado lo ocupaba Sebastián Casanello, que, a pesar del reclamo de la Cámara Federal, mantuvo en suspenso la decisión de analizar esos audios.Ahora, el juez Lijo dispuso que la Gendarmería Nacional realice ese estudio, para lo que le pidió a Spagnuolo que aporte una muestra indubitable de su voz. Pero Spagnuolo, mediante su abogado defensor, Mauricio D’alessandro, ya presentó a su propio perito de parte y entre los puntos de pericia que solicitó no está la posibilidad de aportar su voz.El perito de parte que hoy aceptó su cargo es Marcelo Torok, ingeniero en informática y magíster en ciencias forenses. La estrategia apunta directamente a desarmar las grabaciones de audio atribuidas a Spagnuolo y que a partir de allí prospere un pedido de nulidad y que se caiga el caso.Al aceptar su cargo, el perito presentó un escrito ante el juez proponiendo una serie de puntos de pericia que revelan la estrategia de la defensa.Torok propuso 10 puntos para cuestionar la legalidad, integridad y autoría de los archivos de audio. Por ejemplo, reclamó el formulario de la cadena de custodia para verificar si la evidencia guardó una “perfecta continuidad” o si existieron movimientos de la evidencia sin acreditar. Además, solicita que se libre un oficio a Google LLC, que es la dueña de YouTube, para obtener toda la información disponible sobre un archivo alojado en el canal de streaming Carnaval, donde se hizo pública la grabación, y que se extraigan los metadatos completos del archivo analizado.Además, el experto solicitó determinar la fecha y hora de las grabaciones, si se trata de manera indubitable de un “archivo original” con integridad, y si se observan interrupciones o saltos en el transcurso del audio.La idea es demostrar que fueron editados. D’Alessandro presentó en la causa un peritaje realizado en España donde supuestamente se estableció que en un 65 por ciento los audios fueron montados con inteligencia artificial.La defensa busca demostrar que el audio fue cortado, pegado o manipulado. Además, por eso solicitó filtrar el sonido de fondo y el frontal para analizar las voces principales. Pidió el perito que se explique por qué no se escucha al interlocutor del hablante, pues solo habla Spagnuolo en una charla mantenida supuestamente en un lugar público, sin que se identifique a la persona con la que conversa.Por eso el perito pidió analizar si se distinguen dos formatos diferentes de audio, uno aparentemente “en vivo” hasta el minuto 01:43 y otro “aparentemente telefónico” a partir de ese momento.La defensa intenta probar que el archivo es, en realidad, un montaje compuesto por audios de aire y otros provenientes de una llamada telefónica, unidos de forma artificial.El ingeniero Torok pidió analizar el sonido de fondo para ver si hay diálogos rescatables o si en algún momento se menciona el nombre de pila o apellido de Diego Spagnuolo. El punto de pericia número 10 exige determinar si, con los elementos que obran en el archivo, se puede identificar fehacientemente a Spagnuolo en la grabación, con la idea de impugnar este elemento como prueba.El fiscal Picardi designó a cinco especialistas de la Dirección de Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (Datip).La droguería Suizo Argentina y Miguel Calvete pusieron sus peritos de parte.La Justicia hasta ahora entiende que los audios no son la prueba clave en la causa, sino que hay otras evidencias que vienen apoyando los avances de la investigación que está delegada en manos del fiscal Franco Picardi.Por eso, en este expediente el juez Casanello ya procesó a Spaganuolo sin prisión preventiva por considerarlo jefe de una asociación ilícita y autor de fraude al Estado, cohecho pasivo y negociaciones incompatibles con la función pública. Además, se le trabó un multimillonario embargo superior a los 202.000 millones de pesos.La causa investiga una red de corrupción y sobreprecios dentro de la Andis, donde el organismo direccionó compras de remedios de alto costo y baja incidencia a determinadas droguerías que actuaron cartelizadas.Se detectaron licitaciones direccionadas, compra de medicamentos con sobreprecios y un sistema de retornos o coimas. Junto a Spagnuolo fueron procesados otros exfuncionarios de la Andis y Daniel Garbellini, empresario del sector farmacéutico.En una segunda etapa, cuando Lijo se hizo cargo del juzgado, el fiscal Picardi amplió la acusación y volvió a detectar más casos de sobreprecios y negocios en la compra de elementos médicos, como andadores, que se verificaron que fueron adquiridos con sobreprecios millonarios.En la causa la investigación quedó a nivel de Spagnuolo, funcionarios y exfuncionarios de Andis y nunca escaló hacia lo que indican los contenidos de los audios, con Karina Milei y los Menem, como principales mencionados.Esta semana, el miércoles, está citado a declarar el empresario Alan Pocovi, por sospechas de lavado de dinero. Pocovi es medio hermano del hijo de Zulemita Menem, y se lo menciona como supuesto integrante de las operaciones que coordinaba Miguel Calvete para el presunto desvío de fondos de la Andis. El nombre de Pocovi aparece en los chats de los teléfonos que la Justicia investiga supuestamente recibiendo dinero. Allí Picardi transcribió mensajes del teléfono de Calvete, donde sostiene que ambos “movilizaban en forma regular importantes sumas dinerarias en moneda local y estadounidense” y que “parte de los fondos recibidos por Alan Pocoví serían invertidos en criptomonedas mediante la aplicación Neblockshain”.