Confucio, filósofo chino: “Aquel que se exige mucho a sí mismo y espera poco de los demás, mantendrá lejos el resentimiento”

Confucio es uno de los filósofos chinos más conocidos. Durante el siglo V a.C. escribió las Analectas, una serie de charlas que impartió a sus discípulos y que sirvieron como guías a lo largo de los siglos para la sociedad china en general. Entre sus más famosas frases se halla: “Aquel que se exige mucho a sí mismo y espera poco de los demás, mantendrá lejos el resentimiento”, la cual invita a reflexionar sobre el equilibrio propio en una vida en sociedad.En el confucianismo, el ideal de persona es el Junzi, que suele traducirse como “hombre noble” o “persona superior”. Una de las características centrales del Junzi es que siempre busca la causa de los problemas en sí mismo, no en los demás.Cuando te exigís a vos mismo, asumís la responsabilidad total de tus actos, de tu ética y de tu crecimiento. Tu valor y tu paz mental dependen de tus propias acciones, lo que te vuelve soberano de tu vida.Cuando Confucio dice “Esperá poco de los demás” no se trata de una visión cínica o pesimista del ser humano, sino de realismo y desapego.El resentimiento casi nunca nace de las acciones de los otros, sino de la distancia que hay entre lo que el otro hizo y lo que vos esperabas que hiciera. Cuando proyectás tus propios estándares en los demás, estás creando un guion de cómo deberían actuar, pero eso casi nunca sucede y muchas veces la frustración es inevitable. Si evitás o erradicás las expectativas, cancelás la posibilidad de ser decepcionado.Confucio defendía la reciprocidad. Sin embargo, entendía que la virtud es asimétrica. Entonces, si tenés el control total del 100% de tus esfuerzos, pero no tenés el control sobre el esfuerzo ajeno, exigirle al resto el mismo nivel de compromiso, moral o entrega que ofrecés, es una provocación certera al conflicto.
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