General
Nadie tocó este kit de caza durante 6500 años: lo encontraron intacto en una cueva de Texas
En una cueva de Texas, arqueólogos hallaron un kit de caza indígena de 6500 años intacto; incluye dardos envenenados y una piel de antílope que aún conserva su pelo original
En una cueva ubicada al oeste de Texas se identificó uno de los hallazgos más longevos en América del Norte. Se trata de un kit de caza de hace aproximadamente 6500 años que era utilizado para derribar presas pequeñas o para el combate. Qué se sabe del descubrimiento histórico en TexasLas excavaciones se realizaron en el refugio de San Esteban, una cueva ubicada cerca de Marfa, Texas. El proyecto comenzó en 2019 como una colaboración entre el Centro de Estudios de Big Bend (CBBS, por sus siglas en inglés) de la Universidad Estatal de Sul Ross y el programa Odyssey de la Universidad de Kansas. En los últimos años, investigadores encontraron artefactos de caza que datan de hace aproximadamente 6500 años. Entre los objetos identificados se encuentran: Atlatl: herramienta de madera utilizada para lanzar dardos con gran precisión y fuerza a distancias de entre diez y 50 metros. Dardos de madera con puntas de piedra intercambiables.Astiles de madera: podrían haber sido utilizados para la entrega de veneno. “Nos quedamos atónitos, porque yo nunca había visto algo así”, dijo Bryon Schroeder, director del Centro de Estudios de Big Bend en la Universidad Estatal de Sul Ross y uno de los investigadores principales del proyecto, en diálogo con The New York Times. Quiénes eran los dueños del kit de caza encontrado en Texas De acuerdo con la revista Texas Parks & Wildlife, las cuevas solían ser lugares especiales en las culturas indígenas americanas.Por tanto, se prevé que un cazador indígena se haya asentado en la cueva para reparar los componentes rotos de su equipo de caza. Al hacerlo, se deshizo de las piezas que ya no servían. “Una persona llegó al fondo de la cueva y revisó su equipo de caza pieza por pieza: ‘Esto está bien. Esto no. Necesito rehacer un poco esta bolsa de cuero’. Y luego siguió su camino”, explicó Bryon Schroeder, director del Centro de Estudios de Big Bend (CBBS).El cazador también habría dejado una piel de antílope que aún conserva su pelo y color original debido a la extrema sequedad en la cueva. Asimismo, se localizaron restos de una fogata, un bastón de lanzamiento recto (conocido en inglés como straight boomerang) y desechos humanos (coprolitos). “Nos quedamos sentados mirándola con asombro”, dijo Schroeder. “Es un momento único en el tiempo. Es como sostener unos guantes de fregar que alguien puso sobre el fregadero después de lavar los platos. Alguien dobló esa piel y la colocó justo encima de esta roca. Y nadie la tocó durante 6500 años”.Las nuevas investigaciones para el hallazgo El equipo de arqueólogos del Centro de Estudios de Big Bend (CBBS) y la Universidad de Kansas iniciaron diferentes análisis para comprender la antigüedad, el uso y el contexto de los hallazgos en San Esteban. Con relación a los desechos humanos, están bajo estudio para obtener información sobre la dieta y el ADN de los antiguos pobladores. Estas investigaciones se realizan en colaboración con grupos indígenas.