De un niño para otro niño: la campaña que lleva figuritas de la selección argentina a chicos que vivirán el Mundial internados

Una nueva campaña, lanzada hace menos de dos semanas, busca convertir las figuritas más especiales de la Scaloneta en un gesto de solidaridad para chicos que vivirán la Copa del Mundo desde una habitación de hospital.La iniciativa, impulsada por Claudio Destéfano, retoma el espíritu solidario que promovió durante el Mundial de Qatar 2022. En aquella ocasión, logró que se distribuyeran 170 álbumes completos para hogares y comedores de todo el país. “Hicimos una campaña muy fuerte con las figuritas. Pensábamos en esos chicos que estaban viendo por televisión todo el fenómeno de las figuritas pero a ellos no les llegaba ninguna”, recordó Destéfano a LA NACION.Esta vez, sin embargo, decidieron darle una vuelta de tuerca a la propuesta. El foco será reunir figuritas de la Selección Argentina para los chicos internados. La idea es que los niños que donen las figuritas se desprendan de aquello que más les cuesta soltar. “Cuando yo era chico y juntaba figuritas estaban las difíciles, pero ahora no hay difíciles. Entonces dijimos: reformulemos las difíciles. ¿Cuáles son las difíciles? Las de la Selección Argentina. Porque los chicos no las sueltan. Podés tener 42 figuritas de Messi repetidas y no cambiar ninguna, porque Messi es tu ídolo”, explicó Destéfano. Según detalla el fundador de Ristretto, el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez cuenta con 250 camas ocupadas por chicos que seguirán todo el fenómeno de las figuritas desde el hospital. “No te estoy pidiendo que me des la figurita que ibas a pegar en el álbum. Dame las repetidas, pero dame las repetidas que te duelan. Te pedimos que guardes las de Argentina para que los 250 chicos del hospital puedan tener la Scaloneta. Buscar 250 Scalonetas. Ese es el concepto”, explicó.Y agregó: “Yo siempre digo que en el fútbol la camiseta es el símbolo, pero la usan los jugadores. La pelota es el segundo símbolo, pero la disputan los jugadores. Las figuritas son la relación del hincha con su ídolo”.Destéfano, integrante de la Asociación Cooperadora del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, presentó la iniciativa ante las autoridades de la institución, que rápidamente dieron su visto bueno. El proyecto se apoya en la comunidad que construyó alrededor de su empresa, Ristretto, un ecosistema de networking e información que reúne a miles de profesionales y empresarios.“La comunidad tiene 3.300 personas. Entonces todo se vuelve exponencial. Cada miembro de la comunidad tiene hijos en el colegio. Entonces empezamos a poner urnas en colegios, clubes, kioscos, estaciones de servicio y locales de Havanna. Hoy tenemos unas 80 urnas distribuidas en distintos lugares del país, incluso en Misiones, donde los chicos pueden dejar figuritas de la Selección Argentina”, contó.La iniciativa creció rápido. “Empezó a circular por los chats de mamás y papás, y las escuelas se entusiasmaron enseguida. En un colegio incluso hicieron un instructivo para las familias explicando por qué donar figuritas era una manera de enseñar valores como el desprendimiento y el compartir”, contó.“Pasó algo increíble”A la campaña también se sumaron clubes de fútbol y de rugby. Desde que empezó la acción social ya aparecieron varias historias que sorprendieron a los organizadores. “Pasó algo increíble. Un chico sacó una figurita de Messi y tenía la posibilidad de cambiarla, pero dijo: ‘No, yo se la quiero donar a los chicos del hospital’”, relató Destéfano sobre una anécdota que le contó el padre del niño.Otra historia tuvo como protagonista a un alumno que fue nombrado “embajador” de la campaña en su colegio y recorrió aula por aula recolectando figuritas. “Consiguió primero 72 y después 52 más. En total reunió más de 120 figuritas. Él solo consiguió figuritas para cinco habitaciones del hospital. Lo único que quería era tener una de Mbappé, que no le había salido. Nosotros la teníamos en nuestro banco de figuritas, fuimos a buscarla y se la dimos”, contó. Para Destéfano, allí radica la esencia de la propuesta: los protagonistas son los chicos, no los padres. “Son ellos los que tienen que desprenderse de algo que quieren para dárselo a otro chico”, afirmó. También destacó el impacto que puede tener el gesto en los pacientes y sus familias. “Si ves que un chico abre un paquete, encuentra a Messi y se pone a llorar, imaginate lo que significa para un chico que nunca hubiera imaginado tenerlo. Ya están atravesando una situación difícil porque están internados. Entonces, cuando llega un mimo como este, los padres lo valoran muchísimo. Sienten que están contenidos y además tienen un tema para compartir y charlar con sus hijos”, explicó.Ristretto nació hace 14 años y, desde sus inicios, impulsó distintas iniciativas solidarias. “Hoy gerenciamos 87 grupos de WhatsApp y realizamos cinco almuerzos de networking por semana. Es una comunidad pensada para generar oportunidades de negocio, pero también tiene una fuerte pata solidaria”, explicó Destéfano a LA NACION.Entre las acciones que promovieron en los últimos años figura la remodelación de una sala en el Museo Malvinas. “Hicimos una colecta de 70 millones de pesos y reformulamos la sala dedicada a los caídos en la guerra. Hoy se llama Sala de Héroes”, contó.También colaboraron con la reapertura de un cine en Aguaray, Salta. “Pusimos toda la logística para trasladar 250 butacas junto con el Rotary de Belgrano. Había 27 comunidades indígenas que llevaban cinco años sin cine porque no tenían butacas”, recordó.Otra de las acciones más importantes de los últimos años nació a partir de una joven de Lomas de Zamora. “Una chica que trabaja en la municipalidad, como no pudo tener su fiesta de 15, creó una ONG para organizar dos cumpleaños de 15 por mes para chicas que no podrían celebrarlos. Nosotros conseguimos 300 vestidos y 400 trajes de fiesta a través de la comunidad”, relató.La campaña de figuritas dura un mes: comenzó el 16 de mayo y continuará hasta el 26 de junio. Los organizadores realizarán dos entregas parciales de las donaciones: una antes del inicio del Mundial y otra después del primer partido de la Selección Argentina, con el objetivo de que los chicos internados puedan disfrutar de las figuritas mientras se desarrolla el torneo.
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