Economía
Pronostican que la inflación volvió a desacelerarse en mayo
Relevamientos de consultoras privadas arrojan que los precios habrían subido entre 2,1% y 2,5% en el quinto mes del año; el Indec publicará el dato el 11 de junio
Luego de haber alcanzado su pico del año en marzo, con un 3,4%, y de haber comenzado a moderarse en abril (2,6%), la inflación habría vuelto a desacelerarse en mayo. Al menos eso es lo que surge de los relevamientos de consultoras privadas, que estiman que el índice de precios al consumidor (IPC) del quinto mes del año se ubicará entre 2,1% y 2,5%.Esta nueva desaceleración estaría explicada, principalmente, por una menor presión del rubro alimentos y bebidas, que, si bien mantuvo aumentos, no registró fuertes saltos durante el mes. También incidieron un menor impacto de los precios regulados –sobre todo por la estabilidad de los combustibles tras la decisión de la petrolera YPF de mantener los valores sin cambios durante 45 días– y una estacionalidad más favorable.En este contexto, aunque existe consenso entre los economistas consultados respecto de la desaceleración de mayo –el Indec publicará el dato el jueves 11 de junio–, todavía persisten diferencias sobre la posibilidad de que la inflación logre perforar el piso del 2% en los próximos meses.La economista María Castiglioni, directora de C&T Asesores Económicos, señaló que, si bien aún no cerraron el 100% de su relevamiento, la proyección actual de la consultora se ubica en torno al 2,2%. “Entre las claves de esta estimación, observamos que alimentos y bebidas siguen relativamente tranquilos; los combustibles aumentaron muy poco, sobre todo tras el anuncio de YPF de mantener los precios por 45 días, y además hubo rebajas vinculadas al Hot Sale. El dólar también se mantuvo estable y ya quedó atrás el impacto estacional de las subas en colegios e indumentaria. Los regulados suben, pero no con tanta fuerza”, explicó.Lorenzo Sigaut Gravina, economista de la consultora Equilibra, estimó que la inflación de mayo habría rondado el 2,3%. “Aunque la suba mensual de precios descendería 0,3 puntos porcentuales respecto del registro de abril (2,6%), la medición interanual treparía a 33,4%, es decir, un punto porcentual por encima del dato de abril”, indicó el especialista.Para Sigaut Gravina, una de las principales explicaciones de esta desaceleración está vinculada con el comportamiento de los precios regulados. “Pasaron de subir 4,7% en abril a 1,7% en mayo, impulsados principalmente por la estabilidad de las naftas, que apenas avanzaron 0,4%”, analizó.El economista de Equilibra también señaló que la inflación núcleo –que no contempla precios estacionales y regulados– se habría mantenido en 2,3%, sin cambios respecto de abril. “No obstante, creemos que una mejor métrica para seguir la tendencia inflacionaria es la inflación subyacente, que excluye carnes, estacionales, nafta, servicios públicos, expensas y educación. Según nuestras estimaciones, esa medición se aceleró de 2,3% a 2,5% en mayo”, concluyó.También Melisa Sala, economista de la consultora LCG, proyectó una desaceleración para el quinto mes del año. En su caso, la previsión es del 2,2%. “Hubo menos presión de los componentes estacionales y regulados. Alimentos siguió desacelerándose levemente”, sostuvo. Sin embargo, Sala advirtió que el proceso podría encontrar un límite en el corto plazo. “La inflación va a desacelerar en mayo, pero no creemos que pueda hacerlo mucho más. Es difícil que perfore el 2% en el corto plazo”, agregó.En la misma línea, Elisabet Bacigalupo, responsable de Análisis Macro de la consultora Abeceb, señaló que la estimación de la firma también arroja un 2,2% para mayo. “Este sesgo bajista de la inflación responde, en gran medida, a una menor presión de alimentos, sobre todo en la primera quincena del mes, cuando los precios estuvieron muy tranquilos. Aunque hubo una leve suba de carnes y verduras en la segunda parte de mayo, el comportamiento general sigue siendo bastante moderado. También ayudaron los combustibles contenidos y una estacionalidad más favorable que en meses anteriores”, analizó.Asimismo, Bacigalupo consideró poco probable que la inflación logre quebrar el piso del 2%, al menos en un contexto en el que los servicios –que, según remarcó, mantienen una fuerte inercia– seguirán funcionando como un ancla al proceso de desaceleración. “Esto incluye alquileres, telecomunicaciones, prepagas y otros rubros que continúan mostrando una dinámica mucho más inercial que la de los bienes”, afirmó.Julian Neufeld, economista de la Fundación Libertad y Progreso, fue el que refirió la estimación más baja, al prever una cifra de 2,1% mensual. “El dato marca una desaceleración frente al 2,6% que relevó el Indec en abril, y continúa el sendero de desinflación comenzado el mes pasado luego del pico de marzo”, destacó. En el relevamiento de Libertad y Progreso, el rubro de mayor incidencia es alimentos y bebidas no alcohólicas, que aceleró respecto a marzo y corrió al 3,4% mensual, aportando 0,8 puntos porcentuales al nivel general. “En ritmo de desaceleración le siguieron comunicaciones, con 4%, y transporte, con 2,4%. Este último rubro estuvo especialmente presionado por la actualización de las tarifas en términos reales del transporte público y la suba de los combustibles una vez finalizado el buffer de YPF”, explicó Neufeld.El cálculo de Sebastián Menescaldi, economista de la consultora EcoGo, arroja un resultado apenas superior al del resto de los analistas consultados. “Nuestra previsión para la inflación de mayo se ubica en torno al 2,4%, con alimentos como el factor de mayor incidencia en el mes y sin un aporte significativo de los precios regulados. Luego de varios meses de relativa tranquilidad, los alimentos comenzaron a mostrar cierta aceleración, principalmente por una fuerte suba en verduras, afectadas por el inicio del frío”, argumentó.También contempló una cifra más elevada Rosario Vidaurreta, economista de Analytica. En este caso, su proyección asciende al 2,5%. “Nuestro relevamiento de alimentos y bebidas muestra una aceleración en las últimas semanas, alcanzando un 2,5% en el promedio de cuatro semanas. Se observaron aumentos marcados en verdulería, lo que podría implicar que los precios estacionales no contribuyan de manera tan favorable como ocurrió en abril”, concluyó.