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Un T.rex de 67 millones de años saldrá a subasta y podría batir récords
El fósil, bautizado “Gus”, será vendido por Sotheby’s en julio en Nueva York y está valuado entre 20 y 30 millones de dólares; es uno de los ejemplares de T. rex más completos hallados hasta ahora
No es algo que ocurra todos los días: un dinosaurio volverá a “aparecer” en Nueva York este verano. La casa de subastas Sotheby’s pondrá a la venta en julio el esqueleto de un Tiranosaurio rex bautizado “Gus”, un ejemplar gigantesco y excepcionalmente conservado que podría alcanzar entre 20 y 30 millones de dólares. De concretarse esa cifra, se convertiría en uno de los fósiles más caros jamás vendidos en subasta.Johann Chapoutot, historiador del nazismo: “Para las élites alemanas, Hitler era un don nadie al que podían controlar”La venta tendrá lugar el 16 de julio, en el marco de la subasta de Historia Natural de Sotheby’s. Antes, el dinosaurio será exhibido públicamente en las galerías de la firma en Manhattan, donde promete convertirse en una de las grandes hits de la temporada. Con unos 11,6 metros de largo y casi cuatro metros de alto, “Gus” pertenece a un grupo muy reducido de T.rex excepcionalmente preservados. Según informó Sotheby’s, conserva entre el 75% y el 80% de su masa ósea original y está compuesto por 183 elementos fósiles. El cráneo, que según detallan es una de las partes más difíciles de recuperar completo y uno de los aspectos más valorados por paleontólogos y coleccionistas, mantiene el 82% de sus huesos originales.“El Tiranosaurio rex sigue siendo el rey indiscutido de los dinosaurios”, afirmó Cassandra Hatton, vicepresidenta de ciencia e historia natural de Sotheby’s, en declaraciones difundidas por la casa de subastas. “Gus es uno de los especímenes más extraordinarios que existen, tanto por su tamaño como por su nivel de preservación”, agregó.El ejemplar fue descubierto entre 2021 y 2023 en un rancho de Dakota del Sur perteneciente a Gary “Gus” Licking, de quien tomó su apodo. La excavación estuvo dirigida por el paleontólogo Thomas Heitkamp y demandó varios años de trabajo. Los especialistas encontraron el esqueleto fragmentado, enterrado en capas de roca sedimentaria, y debieron reconstruirlo pieza por pieza. “Cada hueso era como una pieza de un rompecabezas antiguo”, explicó Heitkamp sobre el proceso de recuperación.Además de su tamaño, el fósil presenta marcas de antiguas heridas cicatrizadas y posibles mordidas de otros dinosaurios, señales que podrían aportar información sobre el comportamiento de estos depredadores durante el período Cretácico tardío. Los expertos creen que algunas de esas lesiones indican enfrentamientos entre individuos de la misma especie, un aspecto todavía estudiado por la paleontología.El Tyrannosaurus rex habitó América del Norte hace aproximadamente entre 68 y 66 millones de años, poco antes de la extinción masiva que terminó con los dinosaurios. Desde su descubrimiento científico a comienzos del siglo XX, se convirtió en uno de los animales prehistóricos más populares del mundo, tanto por su tamaño -podía pesar hasta nueve toneladas- como por la potencia de su mordida. La cultura popular terminó de consolidar su fama gracias a películas, documentales y exhibiciones en museos.La subasta de “Gus” llega en un momento de auge para el mercado de fósiles. En julio de 2024, Sotheby’s rompió récords con la venta de “Apex”, un estegosaurio que alcanzó los 44,6 millones de dólares, muy por encima de las estimaciones iniciales. Actualmente se encuentra en préstamo en el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York. Antes de eso, el récord para un dinosaurio vendido en subasta lo tenía “Stan”, otro T.rex adquirido en 2020 por 31,8 millones de dólares.Pero el crecimiento del mercado también abrió debates dentro de la comunidad científica. Muchos paleontólogos cuestionan que fósiles de enorme valor histórico y científico terminen en colecciones privadas, lo que podría limitar el acceso de investigadores y museos. Otros, en cambio, sostienen que las subastas ayudan a financiar excavaciones y tareas de preservación que de otro modo serían imposibles de costear.Desde Sotheby’s aseguran que gran parte de estos ejemplares terminan exhibidos públicamente. “Muchos de los fósiles vendidos en las últimas décadas fueron prestados o donados a instituciones”, señaló Hatton. La especialista también sostuvo que este tipo de ventas despierta interés por la paleontología en nuevas generaciones de coleccionistas y visitantes.