Economía
El ingreso disponible volvió a caer en marzo, pero el malestar de la clase media podría empezar a cerrarse
El ingreso disponible en el hogar cayó en marzo, el pico inflacionario del año; creen que quebrará la racha negativa
El gasto fijo, aquel que no puede evitarse sin caer en situaciones inconvenientes, ya representa un tercio -el 33%- del presupuesto de una familia en hogares de bajos ingresos. En casas con mayores recursos, con el peso de las boletas de luz, gas, agua o el alquiler, se va un 23,6% de toda la plata que entra por mes, pero si se suma una prepaga o un colegio privado, ese número llega al 29% de los ingresos. Allí está alguna de las causas del malhumor de la clase media. El ingreso disponible, el “puchito” que queda en el hogar luego de pagar los gastos fijos, volvió a caer en marzo, mes del pico inflacionario de este año. Se contrajo, según datos de la consultora Empiria, un 0,5% frente a febrero. Fue la quinta caída consecutiva de ese monto de dinero que queda generalmente para consumos ociosos y que, luego de un plan de estabilización que modificó los precios relativos, comenzó lentamente a trocar las expectativas locales. Es un número que marida con el momento del consumo masivo. De hecho, en marzo cayó más de 3%, según datos de la consultora especializada Scentia. Sobre el consumo privado, medida más amplia, no hay datos del primer trimestre. El crecimiento de más de 40% del e-commerce no compensó la propensión a no gastar de los argentinos en las góndolas. Los analistas de la consultora de Hernán Lacunza aventuraron que abril podría cortar la racha de rojos en este indicador que se volvió clave para analizar lo que pasa en la economía del metro cuadrado, o sea, adentro del hogar. “Ese dato es muy preliminar”, se atajaron. Pero el equipo de Lacunza dejó una advertencia: que esa mejora se sostenga en el tiempo dependerá de que la incertidumbre electoral de 2027 no impacte en el precio del dólar. El Gobierno niega que exista esa opción, pese a que así explicó la imposibilidad de ver bajar la inflación por 10 meses hasta abril pasado.“La economía se va a llevar puesta a la política”, vaticinó, de hecho, hoy el ministro de Economía, Luis Caputo, que ya pronosticó que, desde junio, se vienen “los mejores 18 meses”. Quizás sea desde mayo. Algunas variables parecerían darle la razón. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) se ubicó en 40,14 puntos en este mes y marcó un alza mensual del 1,26% que cortó una racha de tres caídas seguidas. Todo pese a que, en abril —a contramano—, la actividad mostraba caídas en despachos de cemento, ventas de autos y un crecimiento nulo (0%) en la medida mensual de la consultora de Orlando Ferreres y Asociados. Un dato que vale la pena mencionar. Según Mora Jozami, que maneja la consultora Casa Tres, la serie histórica del Índice de Confianza del Consumidor de la UTDT muestra “un patrón claro” en el diferencial Interior–AMBA. “Hoy alcanza la mayor brecha de los últimos 25 años. Con Macri y Milei, el interior queda sistemáticamente mejor posicionado en consumo. Con gobiernos peronistas, la ventaja se inclina hacia el AMBA”, dice.Detrás de esos datos aún muy incipientes de mejora, la encuesta de Atlas Intel de mayo que se conoció hoy comenzó a marcar un pequeño salto en la aprobación de Javier Milei, que venía a la baja. También registró, como la UTDT, una leve mejora de su propio índice de confianza al consumidor, en las expectativas de inflación y en la intención de compra de bienes duraderos. Todo a pesar de que tanto la evaluación de la situación económica actual como las expectativas de los próximos seis meses siguen siendo mayoritariamente negativas. Los costos de la transición, para los argentinos, continúan siendo altísimos. Y a pesar de que el ministro de Economía minimiza los ruidos políticos en público, para la consultora brasileña —la que más se acercó al resultado en las elecciones presidenciales de 2023—, los principales riesgos en los próximos meses son políticos: la revelación de grandes fraudes o esquemas de corrupción. Por eso, la corrupción, según esta encuestadora, aparece primera en el ranking de los principales problemas locales (50,9%). Ya lo sugirió también el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su staff report. “Los marcos preventivos anticorrupción necesitan fortalecerse: los regímenes de declaraciones patrimoniales presentan verificación limitada, baja transparencia, publicación demorada y aplicación desigual. Los regímenes de conflicto de intereses siguen limitados por reglas poco rigurosas y una débil capacidad de control”, mencionó elípticamente, sobre el “caso Adorni”, el FMI. Detrás de la corrupción, según Atlas Intel, vienen tres preocupaciones económicas: el desempleo (42,4%), altos precios e inflación (31,2%), y situación económica (29%). El “puchito” en el hogarLa consultora Empiria estimó que el ingreso disponible se contrajo 0,5% real mensual en marzo con relación a febrero. “Es el quinto mes consecutivo de deterioro (-4% acumulado)”, dijo en un informe. Agregó además que en el tercer mes del año el ingreso disponible creció de manera interanual, pero para los próximos meses se pueden esperar caídas interanuales, “algo que no sucede desde noviembre de 2024″. El ingreso disponible es 4,9% menor que en noviembre de 2023, y semejante al de marzo de 2025.“Para abril se espera la primera mejora en cinco meses, y una estabilización en el segundo cuatrimestre. En la parte final del año, ya de cara al período preelectoral, la evolución del ingreso disponible estará condicionada por el impacto en los precios de eventuales deslizamientos cambiarios. A priori, para 2026 se estima una caída promedio del 1,6%”, señalaron en la consultora que dirige Lacunza. Según esa firma, los ingresos cayeron -0,2%, la quinta consecutiva, con merma en los salarios registrados, aunque esta vez los del sector público “atenuaron la pérdida” (alza de 1,6% real), mientras los privados se redujeron 1,3% mensual. Los salarios no registrados, por su parte, mejoraron en el margen, 0,1%. “En comparación con noviembre de 2023, los salarios privados registrados son 5% inferiores en términos reales. En el sector público, los provinciales muestran una caída acumulada del 9% mientras que los nacionales acumulan un deterioro del 34%”, dijeron. En paralelo, los gastos fijos crecieron 1% real, por aumentos en transporte (5%), seguido por electricidad y gas (1,3%), el agua (0,6%) y alquileres y expensas (0,1%).Según Empiria, “los gastos fijos volvieron a subir y representan ya el 24% de los ingresos. Si bien se verifica en todos los segmentos, es más oneroso para los hogares de ingresos bajos, en los que el gasto fijo pasó del 22% al 33% del presupuesto familiar, mientras que en los de ingresos altos aumentó del 10% al 14%”. “Si se consideran como gastos fijos también a la salud y a la educación, la situación general se mantiene relativamente igual (caída de 5,6% con respecto a noviembre de 2023, versus -4,9% sin incorporar esos servicios), pero con impactos diferentes según segmentos de ingreso. La canasta de gastos aumenta su incidencia, del 23,6% al 29%”, explicaron los autores del ejercicio Federico González Rouco y Mateo Borenstein, ambos economistas de Empiria. Con otra fuente de datos (ingresos de EPH y no índice Salarios), metodología y corte temporal, el experto de la UTDT, Martín González Rozada escribió a comienzos de este mes que, a diferencia de los resultados de Empiria o de Ecolatina y Equilibra, que también miden, “el ingreso disponible real de los hogares argentinos cayó un 39% entre 2017 y el primer trimestre de 2024, y que en solo ochos trimestres recuperó todo eso y superó el nivel pre-pandemia”. Por lo tanto, para el especialista, hubo una fuerte caída y una recuperación -como marcan las consultoras-, pero el rebote fue más rápido y profundo que que el registran los privados. Hoy, según González Rozada, el ingreso disponible ya estaría por encima de los niveles de noviembre de 2023, pero por debajo del 2017.