Economía
Granja Tres Arroyos cerró una histórica planta avícola por conflictos gremiales
La empresa discontinuó por tiempo indeterminado la operación en su establecimiento de Concepción del Uruguay, Entre Ríos; habló de “actitudes violentas y bloqueo”; en ese lugar trabajan 700 personas
La empresa avícola Granja Tres Arroyos anunció en las últimas horas el cierre por tiempo indeterminado de su histórica planta ubicada en Concepción del Uruguay, provincia de Entre Ríos. Según argumentaron desde la firma, la medida extrema es consecuencia directa de “constantes conflictos gremiales” que terminaron por paralizar las operaciones y generar un quiebre en la cadena de producción avícola de la región. Desde 2023, la compañía viene atravesando una delicada situación financiera, fuertemente golpeada por las secuelas de la emergencia sanitaria que hubo por la gripe aviar y que derivó en el cierre temporal de mercados de exportación clave. En dos turnos se desempeñan 350 personas cada uno.La decisión de bajar las persianas de esta unidad productiva se da en medio de lo que puertas adentro describían como una “tormenta perfecta”. A este factor externo se le sumó la pérdida de competitividad del sector, dijeron. Un funcionario de Sturzenegger calculó que la Argentina pierde US$6000 millones por no proteger la innovación en semillas“Granja Tres Arroyos anuncia que ha decidido cerrar por tiempo indeterminado su planta de Concepción del Uruguay debido a los constantes conflictos gremiales que paralizaron sus operaciones generando un quiebre en la cadena de producción avícola de la región”, advirtió.Según aclararon desde la firma a LA NACION, en esa planta faenaban 200.000 pollos por día en dos turnos de 350 personas cada uno.“La empresa se encuentra atravesando una delicada situación financiera como consecuencia del cierre de mercados de exportación por la situación sanitaria internacional (gripe aviar), la pérdida de competitividad y el fuerte deterioro de las condiciones económicas del sector“, aseveraron.Según consta en la Central de Deudores del Banco Central, la firma tiene 2574 cheques rechazados por $54.708.741.157,66.Vale recordar que Granja Tres Arroyos ya había tenido que recurrir a herramientas de salvataje: ingresó en un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), implementó un programa de retiros voluntarios y se vio obligada a reestructurar el pago de sus obligaciones salariales de manera escalonada y en cuotas.Sin embargo, desde la compañía señalaron que el esfuerzo por reestructurar la empresa chocó de frente con la conflictividad laboral en la planta entrerriana. De acuerdo con el comunicado, durante los últimos meses se registraron en Concepción del Uruguay “medidas sindicales inflexibles y desproporcionadas” que anularon por completo la previsibilidad operativa necesaria para faenar y procesar.“Se reportaron actitudes violentas y bloqueo por parte de algunos responsables sindicales hacia los trabajadores que manifestaban su voluntad de trabajar para sostener el funcionamiento de la planta y preservar sus fuentes de trabajo. Luego de agotar todas las instancias posibles de diálogo y ante la imposibilidad de garantizar condiciones mínimas de seguridad para operar, la compañía se vio forzada a tomar la difícil decisión de cerrar la planta por tiempo indeterminado, a la espera de encontrar canales de entendimiento que le permitan continuar con sus operaciones en el futuro", indicaron.Desde la empresa explicaron que el conflicto interno se agravó tras las elecciones sindicales realizadas en abril pasado, en las que compitieron cuatro listas. La ganadora se impuso con el 30% de los votos, mientras que el resto de las agrupaciones obtuvo resultados muy ajustados, lo que derivó en una convivencia “muy caótica” dentro de la planta y en una creciente disputa de poder entre los distintos sectores del gremialismo.Según señalaron desde la firma, la tensión escaló en los últimos días, cuando cerca de 200 trabajadores se presentaron para cumplir con el turno mañana y un sector opositor impulsó un bloqueo que impidió el normal funcionamiento de las instalaciones. “No quisimos incentivar una situación que pudiera derivar en algo peor”, indicaron fuentes de la compañía.Frente a este escenario, la empresa resolvió redireccionar cerca del 50% de la producción avícola hacia otras firmas del sector para garantizar la continuidad operativa. En paralelo, advirtieron que “el volumen de aves que quedó en los establecimientos propios ya no alcanza para volver a poner en marcha la planta en las condiciones actuales”. Semanas atrás se conoció que la situación de crisis golpea especialmente a los productores integrados de la provincia. Ricardo Unrein, de la Cámara Argentina de Productores Integrados de Pollos (Capit) e integrante de la comisión de avicultura de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) había destacado que existía mucha preocupación e incertidumbre por la situación de los productores. En Entre Ríos hay unos 2200 productores avícolas, de los cuales alrededor de 200 están integrados a la firma. La empresa faenaba cerca del 35% de los pollos del país, lo que equivale a casi un millón de aves por día.Con 65 años de trayectoria en el mercado argentino, en el comunicado, Granja Tres Arroyos es un jugador fundamental en la provisión de proteína animal, empleando a más de 5000 trabajadores en toda su estructura nacional. Hoy, frente a la paralización de una de sus plantas más emblemáticas, la firma advirtió que se encuentra abocada a la búsqueda urgente de soluciones que le permitan sostener sus actividades a nivel local, resguardar las fuentes de empleo y consolidar el legado productivo construido a lo largo de más de seis décadas.