Agroexportadores resaltan que el diseño agronómico del maíz y el sorgo no puede estar divorciado de las normas comerciales

Argentina tiene un mercado potencial importante en la Unión Europea en lo que respecta a maíz, pero no puede ingresar al mismo por restricciones de orden sanitario, ya que los límites máximos de residuos de principios activos en la UE-27 son mucho más estrictos que los presentes en la Argentina.
Algunos productos, como Gamma/Lambda Cialotrina y el Pirimifos Metil, tienen límites de tolerancia de residuos muy bajos en la UE-27, lo que en los hechos hace inviable la exportación de maíz argentino hacia ese destino.
“Se trata de productos permitidos en la Argentina, pero si queremos exportar a la Unión Europea, hay que dejarlos de usar y buscar otras alternativas”, indicó María Marta Rebizo, gerente de Asuntos Económicos y Comerciales de Ciara-CEC, durante una charla ofrecida en el evento Maizar 2026 que se está realizando en la ciudad de Buenos Aires.
“Sabemos que el tema es controvertido: podemos no estar de acuerdo con lo que hace la Unión Europea, pero si queremos exportar a ese destino, hay que tomar medidas, sin que eso implique dejar de presentar quejas en todas las instancias internacionales posibles”, apuntó.
Si bien en enero de 2025 el Senasa prohibió el uso malatión o mercaptotión en la poscosecha de maíz, el insecticida sigue siendo detectado en partidas del cereal, lo que representa un riesgo para envíos realizados a mercados latinoamericanos y asiáticos.

Por otra parte, el clorpirifós y el diclorvós (DDVP) están prohibidos en la Argentina hace ya varios años, pero ambos principios activos se siguen detectando en el país y eso pone en riesgo las exportaciones de maíz. “Es un problema que enfrentamos en la mayoría de los mercados y por eso es una cuestión muy importante que tenemos que atender”, explicó Rebizo.
En lo que respecta al sorgo, cuyo destino principal es China, Rebizo dijo que la clave reside en evitar la presencia de malezas no permitidas en el protocolo firmado con la nación asiática. “Desde mayo del año pasado hasta abril de este año, China envió seis notificaciones al Senasa, señalando que detectó malezas cuarentenarias en embarques de soja, sorgo y cebada”, comentó.
En el caso del sorgo, las indicaciones comprendieron un total de doce malezas, las principales de las cuales corresponden a sorgo de Alepo y Amaranthus (“yuyo colorado”).
“Hay que concentrar los esfuerzos: se está trabajando en un grupo técnico integrado por la Secretaría de Agricultura, Senasa, Conicet, INTA y miembros de toda la cadena para trabajar en buenas prácticas que eviten la presencia de malezas no permitida”, resaltó Rebizo.
“Si queremos seguir aumentando nuestra producción, no nos podemos olvidar de cuáles son las exigencias de los países de destino, más allá de que no nos gusten, que nos parezcan exageradas y que sean barreras no arancelarias, que lo pueden ser; pero si queremos vender, tenemos que adecuarnos”, resumió.
Presentacion MAIZAR mayo 2026
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